Mejorar un hato empieza por definir qué se quiere mejorar. Los apareamientos dirigidos ayudan a convertir ese objetivo en un plan de cruces, utilizando la información disponible de las vacas y los toros.

Un cruce pensado para tu finca
Un apareamiento dirigido consiste en seleccionar una combinación de animales para buscar características de interés en la siguiente generación. La producción de leche, los componentes de la leche, la fertilidad, la longevidad y la conformación pueden formar parte de esos objetivos.
La elección debe considerar el sistema de producción y las características del hato. Un toro que resulta interesante para una finca puede no ser la mejor alternativa para otra.
La información que ayuda a decidir
- Objetivos de producción: qué características son prioritarias para la finca.
- Registros del hato: información reproductiva, productiva y de parentesco disponible.
- Evaluaciones genéticas: índices, rasgos y fiabilidad incluidos en las fichas de los sementales.
- Compatibilidad: revisión del parentesco y de información sobre defectos hereditarios cuando esté disponible.
Por qué importa el parentesco
Los cruces entre animales emparentados pueden aumentar la consanguinidad. Por ello, un programa de apareamientos considera el parentesco y la información genética disponible, en lugar de seleccionar únicamente por un índice alto.
Cuando se dispone de pruebas genómicas, también se puede revisar información sobre haplotipos y variantes hereditarias. Esta revisión requiere interpretar los resultados y la combinación específica de los animales.
El trabajo continúa después de la selección
Registrar los cruces y hacer seguimiento a las crías permite evaluar el plan y ajustar futuras decisiones. La genética se integra con el manejo reproductivo, la nutrición y las condiciones de la finca.
En AlfaGenetix podemos acompañarte en la selección de alternativas para tu hato. Conversemos sobre los objetivos de tu finca.
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